viernes, 30 de marzo de 2012

La tormenta del león

Las gestas que se convierten en leyendas son aquellas que se escriben con letras mayúsculas. La emoción del momento es la encargada de hacer florecer los epítetos y de hacer expresarse a las hipérboles, la capacidad de emocionar solamente está en manos de los héroes y héroes son aquellos que guardan en la memoria las palabras de quienes les animan para devolver, con esfuerzo y orgullo, el precio de todos los sueños pendientes de cumplir.

El Athletic de Bielsa es un equipo de héroes. Si alguien dudaba del camino alisado, sin apenas trampas, que había encontrado en su ruta hacia la final de la Copa del Rey, nadie ha de discutir sus méritos a la hora de analizar su tránsito por la competición europea. Después de liderar un grupo frente al milmillonario equipo de París y al cienmillonario equipo de Salzburgo, se embarcó en la aventura de las gestas liderando una nave pirata dispuesta a conquistar todos los reinos prohibidos. Ganó la batalla de Inglaterra con descaro cuando todos aconsejaban prudencia y ganó la batalla de Alemania con arrojo cuando todos aconsejaban paciencia. Bielsa ha desatado una tormenta y no hay Raúl ni Rooney capaz de detener el huracán. Capitanes de otro tiempo que aún perduran en los libros del presente gracias a su arrojo, corazón y sabiduría, pero que tuvieron que claudicar ante el trueno del león. El Athletic no sólo ruge. También muerde. Y después, devora.